domingo, 31 de enero de 2016

Aportaciones de Esquilo, Sófocles y Eurípides

Aportaciones de Esquilo a la tragedia

Las obras de Esquilo se caracterizan por ser trilogías que tratan un mismo tema o mito, aunque es posible verlas de manera individual. Este dramaturgo dio un giro importante a la estructura del teatro: disminuyó la participación del coro e introdujo a un segundo actor en escena, lo que permitió el diálogo y la interacción entre personajes, elementos inusuales, hasta el momento, los cuales proporcionaron mayor dinamismo al teatro griego. También se cree que fue él quien introdujo el uso de máscaras y coturnos en escena. Las tragedias de Esquilo giran alrededor del sufrimiento humano, tienden a señalar la crueldad de los dioses sobre los hombres; es clara su protesta contra la brutalidad, violencia y el delito. “Su carácter predominante es la grandeza, la fuerza en la expresión de la venganza, del horror, del odio sombrío.” Este dramaturgo depositó el peso de sus obras en las situaciones escenificadas, más que en los personajes, aunque éstos fueron caracterizados con rasgos fuertes, no son ellos sino la fuerza del destino lo verdaderamente importante para el devenir del hombre. Basó sus obras tanto en mitos como en hechos históricos, siempre enfocado en un mundo justo y ordenado, donde es Zeus quien guía al hombre por un camino de sufrimiento que tiene como objetivo contribuir al bien universal. Esquilo insistió en la idea de “destino”, pero en su obra, destino y Zeus son casi equivalentes. De él se conserva una trilogía: La Orestíada, compuesta por Agamenón, Las Coéforas y Las Euménides y cuatro obras más: Siete sobre Tebas, Los persas, Prometeo encadenado y Las Suplicantes.

Aportaciones de Sófocles al teatro griego

Las aportaciones que hizo al teatro griego fueron varias, por ejemplo: aumentó el número de actores en escena de dos a tres, les concedió más acción, limitando la intervención de los coros. Terminó con la tradición de que los dramaturgos también representaran como actores sus propias obras. También fue el primero en darle forma dramática al prólogo, cuando el resto de los escritores lo usaban como una simple explicación del argumento. Sus tragedias no se presentan en trilogía sino de manera aislada, son unidades completas por sí mismas, lo que ayudó a centrar la acción en un solo individuo. En sus obras es posible notar más profundidad psicológica en los personajes, se les caracteriza con mayor detalle; es en esta caracterización de los protagonistas donde recae el peso de sus obras, queda de manifiesto en el título de éstas: Edipo rey, Edipo en Colono, Antígona, Áyax, Electra, Filoctetes, siendo la única fuera de este patrón: Las Traquinias. En comparación con los otros grandes trágicos, la obra de Sófocles está cargada de mayor pesimismo, sus personajes suelen sufrir en soledad sin esperanza alguna, así ocurre en casi todas sus obras: Edipo, Electra, Filoctetes, Áyax. En el texto “El teatro desde el CCH”, se establece que: el destino persigue un fin […] el hombre trágico de Sófocles se eleva a la verdadera grandeza y la nobleza más alta mediante el sí que da a esta realidad, aun cuando ella signifique la destrucción de su felicidad terrestre […] Sófocles introdujo en estas obras a personajes que dudaban de su propia personalidad, es decir, sus tragedias son más humanas, por ello gozó de gran aceptación de parte del público ateniense, y sus obras lograron llegar a la era moderna como uno de los pilares del teatro.

Aportaciones de Eurípides al teatro griego

Las tragedias de Eurípides retomaban los mitos antiguos, pero con un tratamiento totalmente innovador para su época, criticó aspectos de la vida y creencias atenienses que sus predecesores: Esquilo y Sofocles, no habían señalado; con lo que dio un giro moderno al teatro. Por ejemplo, creó personajes femeninos con rasgos de fortaleza y esclavos que demostraban inteligencia; además satirizó a varios héroes de la mitología griega. Una de las aportaciones que hizo a la tragedia fue crear personajes mucho más humanos, al retratar las pasiones como el amor y los celos, dándole además a estas emociones el poder de dirigir los actos de los hombres; de este modo el papel de los dioses se ve reducido, así como la fatalidad ineludible que hasta entonces dominaba las historias en el teatro griego. También introdujo el llamado Deus ex machina (dios de la máquina), recurso mediante el cual se resuelve un conflicto dramático con la ayuda inesperada de un dios, este era introducido en escena mediante una grúa, por ello la expresión. Por otro lado modificó el papel del coro, separando su intervención de la acción dramática. Es posible leer en sus obras una crítica a la religión y las instituciones, seguramente, producto de las corrientes filosóficas de su tiempo, es conocida la influencia que obtuvo de los sofistas. Sus diálogos casi siempre están presididos por una argumentación lógica, fría, calculada y con la evidente finalidad de derrotar al antagonista, como si el espectador asistiera a la batalla dialéctica de un tribunal o de la Asamblea popular. Lo que originó que la tragedia creada por Eurípides fuera, sin duda, la más racional y realista del legado dramático griego.

Quizás por ser el último de los trágicos del clasicismo griego, se conservan de él mayor número de obras; entre éstas destacan aquellas tragedias dedicadas a mujeres gloriosas y heroicas en el marco de esta misma literatura: Medea, Las troyanas, Helena, Hécuba, Ifigenia en Aulis, Ifigenia entre los Tauros, Andrómaca, Electra y Las suplicantes.

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